Motor "Old Betsy"
1930
Durante la Gran Depresión, los consumidores necesitaban desesperadamente productos confiables y rentables. Sabiendo que los motores diésel eran más potentes que los motores de gasolina (y consumían aproximadamente la mitad del combustible), Caterpillar desarrolló la "Old Betsy", un prototipo que se convertiría en nuestro primer motor diésel, el D9900. En unos pocos años, Caterpillar se convirtió en uno de los mayores productores de motores diésel del mundo.
Como motor de cuatro cilindros, Old Betsy generaba 86,8 caballos de fuerza, o 65 kW, a 700 revoluciones por minuto.
El par motor a bajas revoluciones de un motor diésel es lo que permitió a Old Betsy consumir una fracción del combustible utilizado por un motor de gasolina.